No todos los días vemos a Lee Strasberg salir del aula del Actors Studio para hablar de su vida, su oficio y su manera de entender la actuación. Y mucho menos en un programa como Old Friends… New Friends, creado y conducido por Fred Rogers.
Sí, ese Fred Rogers. Pero no el de los títeres y las canciones infantiles, sino el que —ya adulto— quiso hacer un programa donde se sentara a conversar con personas que admiraba, en serio. Sin adornos, sin espectáculo.
Uno de esos invitados fue Strasberg. El Strasberg del mito. El del Método. El hombre que cambió para siempre cómo se enseña actuación en Estados Unidos. Pero en esta entrevista, no es el “gurú” de mirada severa que todos imaginan. Lo vemos en su estudio, con sus alumnos, y también en su faceta más íntima: la de padre, la de maestro que escucha, que duda, que se emociona.
Fred Rogers no le hace preguntas técnicas. Le pregunta, por ejemplo, cómo era él de niño. O si alguna vez pensó que actuar tenía que ver con algo más que fingir. Strasberg responde con una calma poco habitual para su figura pública. Habla de su infancia, de cómo descubrió que los actores podían sentir de verdad. Y de por qué eso lo marcó para siempre.
También aparece su hija, Susan Strasberg, contando cómo era tener un padre que a veces era maestro incluso en la mesa. Y Shelley Winters, alumna suya, recordando cómo Strasberg la llevó a lugares emocionales que ni sabía que tenía.
Este episodio —emitido en julio de 1980, meses antes de su muerte— es probablemente una de las entrevistas más valiosas que existen sobre Strasberg. No por lo que explica, sino por cómo se muestra. Sin poses. Sin necesidad de impresionar a nadie.
Para los que enseñamos actuación, este registro es una joya. Porque nos recuerda que la técnica no lo es todo. Que detrás del Método, había un hombre que creía en la sensibilidad, en el silencio, en mirar al otro y realmente estar presente.
Y sí, que también podía sonreír.




