Augusto Boal fue dramaturgo, director y pedagogo teatral brasileño, creador del Teatro del Oprimido, una de las corrientes más influyentes del teatro político y social del siglo XX.
Esta entrevista ofrece una mirada directa a su pensamiento, su ética y su concepción del actor como agente activo dentro de la sociedad, no como mero intérprete.
El Teatro del Oprimido: escena, poder y participación
Para Boal, el teatro no debía limitarse a la representación, sino convertirse en un espacio de ensayo para la realidad.
El espectador deja de ser pasivo y se transforma en espect-actor: alguien que observa, cuestiona y actúa.
Este enfoque rompe con la idea tradicional del teatro como entretenimiento y plantea una pregunta incómoda pero necesaria:
¿qué responsabilidad tiene el actor frente al mundo que representa?
El actor como sujeto consciente
En la entrevista, Boal insiste en un punto clave para cualquier actor en formación o ejercicio:
No existe neutralidad en escena.
Toda actuación toma posición, incluso cuando pretende no hacerlo.
Desde esta mirada, la técnica actoral no es suficiente si no va acompañada de conciencia política, social y humana. El cuerpo del actor se convierte en un territorio de conflicto, memoria y posibilidad de cambio.
¿Por qué esta entrevista es relevante para actores hoy?
Para actores en Chile, este material resulta especialmente pertinente porque:
- Amplía la noción de actuación más allá del mercado
- Conecta el oficio con el contexto social
- Invita a repensar el rol del actor en la comunidad
- Cuestiona la idea de éxito desligada de responsabilidad
No se trata de adoptar un estilo, sino de comprender el impacto de lo que se pone en escena.
Técnica, ética y decisión artística
Boal no propone abandonar la técnica, sino ponerla al servicio de algo mayor.
La pregunta central que atraviesa esta entrevista no es “cómo actuar mejor”, sino:
¿para quién actuamos?
¿desde dónde?
¿con qué consecuencias?
Una referencia imprescindible
Esta entrevista subtitulada al español es un documento esencial para actores, docentes y creadores escénicos que entienden el teatro como un espacio de pensamiento crítico y transformación colectiva.
No es un manual. Es una provocación.




